Se trata de una tarta de ricotta y chocolate blanco. La receta la encontré en la página de Good Food y fue un auténtico flechazo. Llevaba varios días buscando una receta de tarta, tenía claro que quería que fuera de chocolate, pero no me acaba de convencer ninguna. Tenía que ser sencilla y rápida de preparar, ya que la tenía que cocinar el miércoles por la noche. Cuando ya tenía todas las esperanzas perdidas, encontré esta maravilla. La combinación del queso y chocolate no me acababa de convencer, pero finalmente me decidí y el resultado fue fabuloso. Es riquísima y a mi suegra evidentemente le encantó, tenía el ingrediente indispensable, chocolateeeeeeee.
Ingredientes (molde de 24 cm, vamos el de siempre)
Base: Medio paquete galletas de miel (15 galletas, son chiquitillas)
60 g mantequilla
Relleno: 200 g chocolate blanco
500 g ricotta
500 mL nata de montar ( 35% m.g.)
30 g azúcar blanquilla
30 g azúcar avainallado
2 huevos+2 claras
2 cucharadas de leche
6 hojas gelatina neutra
Decoración: Virutas chocolate negro
Frutos secos bañados en chocolate
Elaboración
La receta la he variado un poquito de la original, no sé me dio dudas un par de cosillas y preferí ir a lo seguro. La receta es muy sencilla a la Tarta de Limón y Ricotta que ya es un clásico en casa.
Como siempre, primero de todo preparamos la base de la tarta. Trituramos con ayuda de un robot las galletas con la mantequilla, tienen que quedar con la textura del pan rallado. En un molde de fondo desmontable, esparcemos la mezcla de galletas y horneamos unos 10 minutos a 180 º C. Sacamos del horno y reservamos.
Vamos preparando el relleno. Batimos la ricotta con los dos tipos de azúcar y añadimos la nata. Es el momento de añadir las 2 yemas, mantenemos las claras en la nevera. Por otro lado, deshacemos el chocolate blanco con las dos cucharadas de leche. Se puede hacer al baño María, yo por tiempo, lo hice en el microondas. Dejamos templar.
Hidratamos las hojas de gelatina en un poco de agua fría. Una vez hidratadas, las escurrimos bien y la añadimos a la mezcla de chocolate blanco, todavía tibia. Removemos bien, hasta que esté completamente disuelto. En este momento añadimos a la mezcla del queso.
Montamos las claras a punto de nieve, con ayuda de unas varillas eléctricas. Debe de quedar un merengue bien firme. Añadimos a la mezcla del queso con movimientos envolventes, hasta que esté completamente integrado. Vertemos sobre el molde con base de galletas y llevamos al frigorífico durante un mínimo de 4 horas. Lo ideal es dejarla toda la noche. Un truco por si nos urge, es después de pasadas dos horas en el frigorífico lo metemos en el congelador y sacamos una hora y media antes de comer. La textura es la misma y ganamos mucho tiempo.
Por fin llega el fin de semana, ese momento tan deseado desde el lunes. Están siendo semanas realmente largas, donde arrastro un cansancio tremendo. A veces pienso que en el fin de semana voy a remontar todo lo acumulado, pero se pasa tan rápido.... Hoy es viernes y estamos planeando todo lo que vamos a hacer, pero no quiero olvidarme de algo muy importante: felicitar de nuevo a Liliana.
Feliz cumple!!! Espero que disfrutaras en tu día.