viernes, 18 de marzo de 2011

Tarta de Ricotta y Chocolate Blanco, la tarta de Cumpleaños, enésima parte

Y vamos con otro cumpleaños.....madre mía esto es un no parar. Anoche celebramos el cumpleaños de mi suegra, y por fin nos dan una tregua de dos semanas hasta el próximo, jejejejeje. Pero no hay que echar las campanas al vuelo, que mañana vienen amigos a cenar y ya hay que pensar en la cena que hay que preparar. La cocina de las Delicias nunca está cerrada. Pero bueno, hoy toca hablar de dulces.....como éste.





Se trata de una tarta de ricotta y chocolate blanco. La receta la encontré en la página de Good Food y fue un auténtico flechazo. Llevaba varios días buscando una receta de tarta, tenía claro que quería que fuera de chocolate, pero no me acaba de convencer ninguna. Tenía que ser sencilla y rápida de preparar, ya que la tenía que cocinar el miércoles por la noche. Cuando ya tenía todas las esperanzas perdidas, encontré esta maravilla. La combinación del queso y chocolate no me acababa de convencer, pero finalmente me decidí y el resultado fue fabuloso. Es riquísima y a mi suegra evidentemente le encantó, tenía el ingrediente indispensable, chocolateeeeeeee.



Ingredientes (molde de 24 cm, vamos el de siempre)
Base: Medio paquete galletas de miel (15 galletas, son chiquitillas)
60 g mantequilla

Relleno: 200 g chocolate blanco
500 g ricotta
500 mL nata de montar ( 35% m.g.)
30 g azúcar blanquilla
30 g azúcar avainallado
2 huevos+2 claras
2 cucharadas de leche
6 hojas gelatina neutra

Decoración: Virutas chocolate negro
Frutos secos bañados en chocolate



Elaboración

La receta la he variado un poquito de la original, no sé me dio dudas un par de cosillas y preferí ir a lo seguro. La receta es muy sencilla a la Tarta de Limón y Ricotta que ya es un clásico en casa.

Como siempre, primero de todo preparamos la base de la tarta. Trituramos con ayuda de un robot las galletas con la mantequilla, tienen que quedar con la textura del pan rallado. En un molde de fondo desmontable, esparcemos la mezcla de galletas y horneamos unos 10 minutos a 180 º C. Sacamos del horno y reservamos.

Vamos preparando el relleno. Batimos la ricotta con los dos tipos de azúcar y añadimos la nata. Es el momento de añadir las 2 yemas, mantenemos las claras en la nevera. Por otro lado, deshacemos el chocolate blanco con las dos cucharadas de leche. Se puede hacer al baño María, yo por tiempo, lo hice en el microondas. Dejamos templar.

Hidratamos las hojas de gelatina en un poco de agua fría. Una vez hidratadas, las escurrimos bien y la añadimos a la mezcla de chocolate blanco, todavía tibia. Removemos bien, hasta que esté completamente disuelto. En este momento añadimos a la mezcla del queso.

Montamos las claras a punto de nieve, con ayuda de unas varillas eléctricas. Debe de quedar un merengue bien firme. Añadimos a la mezcla del queso con movimientos envolventes, hasta que esté completamente integrado. Vertemos sobre el molde con base de galletas y llevamos al frigorífico durante un mínimo de 4 horas. Lo ideal es dejarla toda la noche. Un truco por si nos urge, es después de pasadas dos horas en el frigorífico lo metemos en el congelador y sacamos una hora y media antes de comer. La textura es la misma y ganamos mucho tiempo.




Por fin llega el fin de semana, ese momento tan deseado desde el lunes. Están siendo semanas realmente largas, donde arrastro un cansancio tremendo. A veces pienso que en el fin de semana voy a remontar todo lo acumulado, pero se pasa tan rápido.... Hoy es viernes y estamos planeando todo lo que vamos a hacer, pero no quiero olvidarme de algo muy importante: felicitar de nuevo a Liliana.

Feliz cumple!!! Espero que disfrutaras en tu día.


domingo, 13 de marzo de 2011

Y de nuevo otra tarta, Tarta de queso y limón

Esta semana ha sido un no parar, no he tenido tiempo ni de visitaros en vuestros blogs, la verdad que lo siento mucho. El tiempo es un bien escaso,  me encantaría poder encontrar algún sitio donde vendieran tiempo, me convertiría en una compradora compulsiva. Empezamos la semana con el cumpleaños de mi madre, eramos diez en casa, no son muchos pero conlleva preparar la comida, el pastel por supuestísimo y pasar la sobremesa. Total terminamos sobre las 8 más o menos.....El pastel que preparé ya os lo presenté hace unas semanas, se lo preparé también a mi hermana por su cumpleaños, es una tarta de yogur , es una tarta que es muy sencilla de preparar y a todo el mundo encanta. Una vez terminado el lunes, se vino la vorágine del trabajo y culminamos con un viernes y un sábado agotadores......Pero hoy vamos a pasar el día fuera, nos vamos a comer a casa de Anna y Raul, y llevamos la tarta que os quiero presentar. Ya conocéis de nuestra costumbre de transportar tartas, pues la de hoy no iba a ser menos, incluso vamos a coger tren y todo con ella, jejejejeje. No sé si nos harán pagar billete, esperemos que no. Ésta es más sencilla de transportar y no montaremos el sarao del otro día con la Sacher.

Mirando las últimas entradas del blog, veo que se está convirtiendo en un blog de postres, pero bueno es lo que en casa realmente preparamos más. Ya estoy pensando en la tarta para el cumpleaños de mi suegra, no sé qué hacer, porque la quiero tener contenta. Se aceptan sugerencias.....

La tarta que he preparado la he tomado prestada del blog de María José, Pasen y Degusten, no me canso de preparar sus tartas y todas salen buenísimas. Tiene un blog fantástico y con unas presentaciones realmente espectaculares, os recomiendo visitarlo. Os pongo el link a su receta. Es muy sencilla de preparar, yo he cambiado muy pocas cositas.


Ingredientes (para molde de 24 cm)
Base:
10 galletas tipo Digestive, se pueden usar tipo María
50  o 60 g mantequilla

250 g queso cremoso, de untar.
500 mL nata para montar ( 35% m.g.)
125 g azúcar
2 sobres gelatina sabor limón




Elaboración

Como ya he comentado es muy sencilla de preparar, como siempre mejor si se prepara de un día para otro.
 Sacamos el queso de la nevera para que vaya cogiendo temperatura.
Preparamos la base de la tarta, os anoto el link de cómo prepararla, ya que es la base que usamos habitualmente para este tipo de postres. Se puede añadir o no a la base frutos secos, puede ser almendra o bien avellana, yo en este caso no le puse nada.
Por otro lado montamos la nata con la mitad del azúcar, nos ayudamos con unas varillas eléctricas. Un truco para montar la nata de una manera rápida y sencilla, es tener la nata bien fría y el recipiente también.
Batimos el resto del azúcar con el queso cremoso hasta que se integren bien. Añadimos la nata montada, con movimientos envolventes y con mucho cuidado para que la nata no pierda volumen. Reservamos.
Ponemos en un cazo 125 mL de agua y calentamos un poquito. Añadimos un sobre de gelatina y removemos bien para que se disuelva. Dejamos templar y entonces lo añadimos a la mezcla de la nata, como en el caso anterior, lo hacemos con movimientos envolventes. Vertemos esta preparación sobre el molde con la base de galletas. Dejamos enfriar en la nevera hasta que cuaje, un par de horitas.
Preparamos el recubrimiento de la tarta, ponemos de nuevo unos 125 mL de agua en un cazo y calentamos. Procedemos como en el caso anterior, añadimos la gelatina hasta que se disuelva y dejamos que temple. En este momento la añadimos a la tarta con mucho cuidado para que no se mezclen. Volvemos a dejar enfriar en la nevera, hasta el momento de servirla.
Yo he tenido que congelarla, gajes de tener que transportarla, y por eso la gelatina me ha quedado con esas bolsitas, antes de congelarla estaba perfecta, pero bueno.......de sabor está buenísima. Si he metido el dedo a ver de que se trataba, jejejeje. No he podido resistirme, pero quien se puede resistir con esto:




Feliz semana para todos y a disfrutar de un domingo soleado después de un sábado tremendamente lluvioso.

sábado, 5 de marzo de 2011

Tarta Sacher ... Un nuevo cumpleaños

Ya estamos en el mes de marzo, madre mía que rápido se está pasando el invierno. Ya tenemos días primaverales, algunos días de lluvia también, frío, lo que viene siendo un poco de todo. Entre el mes de marzo y el de abril, tenemos muchos cumpleaños en la familia. Primero viene Enrique (mi suegro), le sigue María (mi madre), Xavi (el marido de Cristina), Liliana (mi suegra), Martina (no es necesaria explicación) y por último viene Pedro, mi padre. O sea, una vez haya pasado el cumpleaños de mi padre en casa nos vamos a someter a una dieta tremendamente estricta, ayuno absoluto. Estaremos un mes mínimo a base de agua, porque si no no hay dieta de la alcachofa que valga. De hecho estoy escribiendo estas líneas, hinchada como un sapo. Hoy hemos empezado la gira de cumpleaños, tocaba Enrique. Hemos comido como auténticas bestias, como si mañana se acabara el mundo y de postre, así como para bajar la copiosa comida he llevado una Tarta Sacher (con un relleno muy especial). La comida ha sido en casa de mis suegros, viven a unas seis manzanas / cuadras. Lo teníamos todo preparado y ha sido la pregunta: Luis donde llevamos la tarta???  Viven cerca, pero no como para llevar la tarta de paseo en la mano, a la vista de todos los curiosos. La solución ha sido muy fácil, dentro de una maleta pequeña y en brazos. Madre mía han sido las seis calles más largas de mi vida y eso que nos turnábamos la maleta.....no llegábamos nunca.
Bueno, pues eso es lo que quería compartir hoy, un cumpleaños en familia. El próximo lunes es el de mi madre, no sé que pasará......igual tenemos alguna sorpresa.
Aquí os dejo mi receta de Sacher. Es una tarta muy conocida, pero el relleno original se hace con mermelada de albaricoque o bien de frambuesa, eso le da ligereza a la tarta y en casa no nos gusta eso. Os estaréis preguntando de qué la rellenamos..........pues claro de dulce de leche, jejejejeje. Lo que transforma a la Sacher en una bomba hipercalórica. Alguien se atreve a probarla???



Ingredientes (molde de 22 cm)

150 g harina de repostería
150 g mantequilla + un poquito más
250 g azúcar blanquilla
350 g de chocolate para postres
7 huevos
225 mL nata (35% m.g.)
1/4 bote dulce de leche (esto es aproximado, depende del tipo de bomba)



Preparación

Primero de todo, preparamos el bizcocho base de la tarta. Para ello, mezclamos la mantequilla a punto pomada con la mitad del azúcar y batimos, puede ser con unas varillas manuales. Añadimos las yemas de huevo (reservamos en la nevera las claras) y la harina tamizada y seguimos batiendo hasta formar una cremita. Añadimos a la mezcla la mitad del chocolate, ya derretido. Para derretir el chocolate se puede hacer o bien al baño maría o bien al microondas con un chorrito de leche. Reservamos.

Montamos las claras a punto de nieve y le añadimos el resto del azúcar, esto sí con varillas eléctricas. Seguimos montando hasta que nos quede un merengue bien firme. Lo añadimos a la mezcla que hemos reservado. Mezclamos con mucho cuidado hasta que esté totalmente integrado. Lo vertemos en el molde, mejor si usamos con la base desmontable.

Llevamos al horno precalentado a 180 ºC y cocemos durante 1 hora, el tiempo es aproximado dependerá del horno. La prueba de que está hecho, es pinchar en el centro y ver si está cocido o no. Sacamos del horno, dejamos entibiar y por último desmoldamos y reservamos.

Una vez que el bizcocho esté frío, lo cortamos a la mitad en sentido horizontal. Colocamos una de las mitades en un plato y la otra la rellenamos con dulce de leche ( o bien con mermelada) y volvemos a recomponer.

Calentamos en un cazo la nata y cuando esté caliente añadimos el resto del chocolate bien picadito y removemos hasta que esté totalmente deshecho, apartamos del fuego. Con esta mezcla cubrimos el pastel. Dejamos enfriar y ya está lista para devorar.



Para acabar, se nos olvidaba lo más importante. FELIZ CUMPLEAÑOS ENRIQUE!!!!!


domingo, 27 de febrero de 2011

Alfajores

Después de una más que tediosa semana, cabe decir que encima la termino con un gripazo de narices. Estos cambios de tiempo, ahora hace sol y ahora se nubla, mañana llueve, etc van a acabar conmigo. Pues lo dicho después de una larga semana, Luis y yo hoy nos hemos metido en la cocina. Teníamos ganas de algo dulce, y a Luis también le entró la nostalgia. Empezando a buscar, encontré en una de las revistas que compré en Buenos Aires una receta de alfajores, y fue ver la receta y nos decidimos. Ya habíamos preparado en casa alfajores de maizena , pero hoy queríamos probar con otra variedad.

Los alfajores  son un dulce muy típico en Argentina y Uruguay, y no sé si en Chile, si hay por ahí algún chileno no me importa que me despeje la duda. Es un dulce que se puede conseguir en cualquier kiosco, los hay de múltiples marcas y es ideal para comer entre horas. Se basan en dos galletas con relleno de dulce de leche y pueden ser bañados de chocolate negro, chocolate blanco y nuez, y aquí ya tenemos las diferentes variadades, pero lo esencial es siempre el relleno. También pueden ser rellenos de mermelada. En las diferentes provincias de Argentina, varían los rellenos. Estos que hoy vamos a preparar son los denominados Alfajores Marplatenses, de la provincia de Buenos Aires.

Al olor de los alfajores se han presentado a merendar dos personillas, demasiado habituales ya en casa, mi hermana y la pequeña Martina, que ha descubierto el dulce de leche y así entre nosotros se ha puesto a chupar el plato donde le hemos puesto su porción, al grito de ¿donde está el mío? o bien ese no se toca que es el mío.

Historias a parte, vamos a explicar brevemente cómo se preparan. Evidentemente no somos expertos en preparar alfajores, pero los hemos preparado con mucho cariño y eso creo que cuenta.


Ingredientes (para 25 alfajores)

500 g harina de repostería
250 g mantequilla (punto pomada)
250 g azúcar (se puede usar azúcar moreno si se prefiere, poner un poquito más de cantidad)
20 g cacao sin azúcar
3 huevos
Esencia de vainilla
2 cdtas levadura en polvo
300 g dulce de leche, más o menos un bote pequeño

Para la cobertura de chocolate: 1 tableta de chocolate tipo fondant, 200 mL nata de montar y 100 mL leche, eso sí desnatada, ante todo la dieta.



Elaboración

No son complicados de preparar, pero hay que hacerlos con un poquito de tiempo. Nosotros los hemos preparado esta mañana y los hemos degustado con los duendecillos que se han presentado en casa, previa llamada de teléfono con la pregunta ¿Hay alfajores o no?.

Primero prepararemos las tapas. Colocamos en un bol la mantequilla y el azúcar y mezclamos bien, hasta que forme una mezcla muy cremosita. Añadimos la esencia de vainilla. La cantidad variará mucho en función del tipo de esencia, hay que ir con mucho ojo ya que si nos pasamos puede amargar la mezcla. Le hemos añadido dos o tres chorritos de esencia, en cantidad pues deben de ser 2 cucharaditas de café.....más o menos. Siento la exactitud. Pues eso, añadimos la esencia y seguimos mezclando. Por último, añadimos los huevos uno a uno hasta incorporarlos. Finalmente tiene que quedar una crema. Reservamos.

En la superficie de trabajo, tamizamos harina, cacao y levadura, y lo colocamos en forma de volcán. Hacemos un hueco en el centro y vertemos la crema. Integramos los ingredientes sin llegar a amasarlos. Queda con textura de pan rallado. Lo colocamos en una bandeja, todo bien extendido. Cubrimos con papel de film y lo llevamos a la nevera durante 1 hora.

Transcurrido el tiempo, preparamos nuevamente la superficie de trabajo. En este caso, enharinamos bien y preparamos el palo de amasar, como lo llama Luis. Sacamos la bandeja de la nevera y  vamos trabajando la masa. La dejamos más o menos con un grosor de 1/2 cm. Con ayuda de un cortapastas de unos 5-6 cm de grosor, si no se tiene, se puede usar un vaso, vamos cortando las tapas y las vamos colocando en una bandeja de horno. Previamente tenemos que poner papel sulfurizado en la bandeja. Mientras vamos dando forma a todas las tapas, precalentamos el horno a unos 180 ºC. Una vez hemos terminado con toda la masa, metemos en el horno durante unos 15 minutos. Hay que tener cuidado al colocar las tapas en la bandeja, de no juntarlas demasiado ya que crecen un poquito.

Sacamos las tapas del horno y dejamos enfríar.

Una vez fríos, procedemos al montaje. Cogemos una tapa y con ayuda de una cuchara ( se puede hacer también con manga pastelera, a mi me ha dado un poquito de pereza, no os quiero engañar) la rellenamos de dulce de leche y le colocamos la otra tapa. Vamos poniendo encima de una rejilla, donde después haremos la cobertura. Procedemos de esta manera con el resto de las tapas.

Preparamos la cobertura. Mezclamos la leche y la nata en un cazo. Una vez calientes, añadimos el chocolate bien picado y dejamos que se deshaga a fuego lento. Una vez disuelto todo el chocolate, cubrimos los alfajores con mucho cuidado. Mejor colocar una bandeja debajo de la rejilla, así se va recogiendo los restos.
Vamos cubriendo uno a uno todos los alfajores. Tenemos que procurar tener siempre la mezcla caliente.
Vamos colocando los alfajores en una bandeja y dejamos enfriar, hasta que el chocolate quede un poquito más duro.

Por último, y lo más importante, ponemos la pava al fuego y preparamos un buen mate. Para los no argentinoparlantes, pava llámese también recipiente donde calentar agua, o vulgarmente conocida con el nombre de tetera.



Feliz semana a todos!!

miércoles, 23 de febrero de 2011

Pan de olivas

Esta semana se me está haciendo especialmente larga. No sé si a todos os pasa lo mismo, pero el ambiente a mi alrededor es de un cansancio extremo. Empezar el lunes con el cansancio equivalente de un viernes.....no es normal, ya sea por los cambios de tiempo extremos. En Barcelona estamos teniendo unos días completamente primaverales, hoy al mediodía incluso hacía calorcito, pero es que estamos en febrero. Esto conlleva un agotamiento, pocas ganas de nada, incluso de cocinar. Bueno en resumidas cuentas ese es mi estado de ánimo actual, cansancio absoluto.
Como ya comenté, el domingo vinieron mis suegros a comer y les preparé unos panes de olivas. Es una receta muy sencilla del libro 365 Recetas de pan, que libro tan usado. Desde que me lo regalaron no he parado de probar recetas nuevas, pero la más repetida yo creo que es ésta de olivas. En casa tenemos predilecciones, a mi madre le encanta éste y mi suegra por el contrario prefiere el de mantequilla, que ya publiqué el mes pasado. Cuando entran por la puerta, la pregunta es inmediata, preparaste pan??? Sus miradas van rápidamente a la mesa, para ver con cual les estoy esperando. Para no enfadar a ninguna de las dos, suelo preparar ambos.









Siempre preparo un pan enorme, pero el domingo preferí preparar barritas individuales.


Ingredientes (1 pan o bien 8 barritas individuales)

500 g harina de fuerza
25 levadura fresca (1 cubito)
3 cdas aceite de oliva
1 pizca sal
1 pizca ajo en polvo
1 pizca orégano
250 mL agua tibia
1 lata de olivas negras sin hueso




Elaboración

Es un pan realmente sencillo de preparar.

Primero de todo disolveremos la levadura en un poquito de agua y reservamos.

Formamos un volcán con la harina y hacemos un hueco en el centro, donde añadiremos la levadura, aceite, orégano, ajo y las olivas negras (cortadas en rodajitas). Amasamos brevemente para integrar todos los ingredientes. Por último añadimos el agua tibia, poco a poco, y amasamos durante unos 15-20 minutos. Tiene que quedar una masa blandita pero no pringosa, es decir no se debe quedar enganchada en los dedos.

Colocamos la masa en un bol untado con aceite y dejamos reposar hasta que haya doblado su volumen, tapada con un paño. Mejor dejar levar en un sitio seco, yo normalmente lo dejo dentro del horno, pero apagado, pero esto ya es según costumbre.

Una vez levado, practicamos pequeños golpes sobre la masa, el objetivo es desgasificarlo y ya le damos la forma definitiva. Colocamos papel sulfurizado en una bandeja de horno y sobre el papel vamos colocando nuestros panes, o bien el pan si decidimos hacer uno grande. Con ayuda de un cuchillo practicamos unos cortes longitudinales a la masa. Volvemos a cubrirlo con un paño y dejamos levar nuevamente hasta que doble su tamaño.

Precalentamos el horno a 220ºC. Una vez haya levado por segunda vez el pan, lo introducimos en el horno a 220ºC durante 10 minutos. Pasado este tiempo bajamos la temperatura a 190ªC y dejamos el pan durante 15-20 minutos, o bien hasta que al golpear la base suene a hueco. Las temperaturas y los tiempos varían en función del tipo de horno.

Dejamos entibiar el pan y ya sólo nos queda disfrutarlo.





Todavía queda mucho para el viernes, verdad????

domingo, 20 de febrero de 2011

Mousse de mascarpone y pomelo

Ayer pasamos todo el día en familia. Fuimos mi hermana, Luis, mi padre, los niños y yo a pasear por el centro de Barcelona. Fuimos a un parque muy grande. En Londres está el Hyde Park, en Madrid El Retiro, el famosísimo Central Park de Nueva York, pues en Barcelona tenemos el parc de la Ciutadella (parque de la Ciudadela). No es tan grandes como los anteriores pero puedes ir a pasear, a comer, a tomar unos mates (cosa que Luis y yo hacemos mucho) o simplemente a pasar una mañana soleada de sábado. En el próximo post os añadiré unas fotografías, porque Luis hizo tantas que hay que hacer una pequeña selección. No os puedo colgar 100 fotografías......

Hoy Luis y yo hemos tenido una visita en casa, que raro verdad? Pues hoy han venido mis suegros a comer, en compensación por no haberlos invitado al paseo de ayer. Hemos preparado varias cosas entre ellas este postre que os quiero presentar, una mousse de mascarpone y pomelo, y unas barritas de pan de olivas, que quedan para otro día. La receta original del postre era con limón, pero se complica cuando lo que tienes en la nevera no es un triste limón si no dos pomelos chuchurríos, pues se sustituye y punto. Es un postre muy sencillo de preparar, y cuando se te presentan visitas casi de imprevisto, es ideal. Tardas 20 minutos en prepararlo y quedas muy bien.



Ingredientes (4 personas)

4 galletas tipo Digestive, como siempre se pueden usar galletas María
30 g mantequilla
250 g queso  mascarpone
125 g azúcar glas
1 pomelo, tanto ralladura como el zumo
2 claras


Elaboración

Primero preparamos la base del postre. Picamos las galletas junto con la mantequilla. Lo colocamos en un bol y añadimos unos 25 g de azúcar glas. Integramos el azúcar en la masa de las galletas. Colocamos en el fondo de los vasos. Apretamos bien. Llevamos los vasos a la nevera y vamos preparando el relleno.

Colocamos en un bol el mascarpone, le añadimos el azúcar y mezclamos.
Lavamos bien el pomelo y secamos. Rallamos la piel del pomelo, con cuidado de no rallar la parte blanca. Preparamos también el zumo. Tanto la ralladura como el zumo lo añadimos a la mezcla del queso y batimos mucho, hasta que quede como una crema bastante densa.

Por otro lado, batimos las claras a punto de nieve con una puntita de sal. Añadimos a la preparación anterior con movimientos envolventes.

Sólo nos queda añadirlos a los vasitos que teníamos reservados. Volvemos a llevar a la nevera.

Reservamos un poco de ralladura de pomelo para decorar.




Feliz semana para todos!!!

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