Este es un postre típicamente argentino, se come bien frío. Nosotras lo preparamos hace algún tiempo, lo teníamos en cola para poderlo publicar, pero realmente nunca nos cansamos de prepararlo y mucho menos de degustarlo.
Ingredientes
5 huevos
1 kg de pan rústico, utilizaremos solo la molla
14 cucharadas de azúcar, o más según el gusto
esencia de vainilla
1 L leche entera
azúcar adicional, para preparar el caramelo
Elaboración
Colocamos en un cazo la leche y la ponemos a fuego lento, vamos añadiendo la molla del pan desmenuzado, así como el azúcar. Hay que tener cuidado porque la leche en ningún momento tiene que llegar a hervir. Una vez ya hemos disuelto todo el pan en la leche y ya se ha deshecho perfectamente, lo retiramos del fuego. Dejamos enfriar.
Por otro lado, batimos los huevos y los colocamos en un bol.
Preparamos el caramelo en una sartén, es muy simple, vamos calentando el azúcar hasta conseguir que caramelice. Sin que llegue a enfriarse, lo colocamos en un molde, apto para horno. Nosotras aconsejamos que sea un molde con orificio central.
Una vez se ha enfriado la mezcla de la leche, añadimos los huevos y unas gotitas de esencia de vainilla, no en exceso ya que podría llegar a amargar la mezcla. Homogeneizamos la mezcla.
Colocamos el molde en una bandeja rectangular y agregamos agua, porque por si no lo habíamos comentado ante, este postre se prepara al baño maría. Introducimos en el horno precalentado a 200ºC unos 45-60 min, en función del horno.
Para presentarlo lo desmoldamos, de manera que el caramelo caerá por arriba del postre. Lo llevamos a temperatura ambiente. Lo introducimos en la nevera para que este bien frío.
Esperamos os animéis y nos expliquéis que os ha parecido.